Cómics

Amazing Spider-Man – #ComicBookChallenge10

Este post es parte del #ComicBookChallenge10, donde hay que compartir los 10 cómics que te han marcado de alguna forma.

Día 5 de 10:
Amazing Spider-Man (1963 a la fecha)

Creado por Stan Lee y Steve Ditko

Spider-Man es un tema complicado para mí. No cabe duda, es mi superhéroe favorito y el segundo personaje al que más apego tuve durante mi niñez y adolescencia (después de Mega Man X). Pero hablar de Spider-Man como un cómic en sí mismo es difícil, y el tema saca a relucir muchos de los aspectos criticables del cómic occidental.

Para empezar, no hay un sólo autor al cual pueda atribuir mi apego. Si he de ser franco, comencé a leer al arácnido a mediados de los años 90’s cuando lo publicaba Editorial Vid en nuestro país, con la saga del “regreso” de los padres de Peter Parker. La publicación comprendía varios títulos en uno sólo (Amazing, Spectacular, Web of Spider-Man y Peter Parker Spider-Man), por lo que el equipo creativo variaba demasiado en cada número. Esa época estaba a cargo de grandes nombre como David Michelinie, J.M. de Matteis y Sal Buscema, por mencionar algunos. Pero en aquel entonces yo no prestaba atención a los nombres en la página de créditos.

Gracias a la gran variedad de villanos y personajes que aparecía en aquellos números pude adentrarme de lleno al universo del amigable vecino. La serie animada de aquella época, transmitida en Fox Kids no logró más que cimentar mi amor por el personaje.

Posteriormente, coleccioné los tomos de Editorial Marvel México hasta que terminó su publicación en 1998 con la aparición de Scarlet Spider. Pero debido a los cambios de mi situación familiar me fue imposible seguir con la siguiente ronda de publicaciones de Editorial Vid.

En vez de eso, tuve la oportunidad de tener acceso a la colección de cómics de un tío. Era inmensa, y nunca terminé de leer todo, pero uno de los títulos que devoré inmediatamente fue la colección completa de Editorial Novedades. Por fin tuve la oportunidad de conocer los origines de “El Asombroso Hombre Araña”, y también sus más importantes historias. Stan Lee y Steve Ditko, Gerry Conway y John Romita, Marv Wolfman y Dave Cockrum, Todd McFarlane… ahí estaban todos los grandes autores que habían dejado su marca en el universo arácnido.

No puedo decir que haya un número o saga específica que me haya marcado más que otras. Spider-Man no tiene un “Killing Joke”, ni un “Dark Knight Returns”, aunque si tiene “Kraven’s Last Hunt”, “Alien Costume Saga” y “Clone Saga”, por mencionar algunos ejemplos de arcos argumentales que tuvieron mucho peso en el personaje. Sin embargo, creo que algunos de los momentos que más quedaron grabados en mi memoria, fueron los siguientes:

1. La muerte de Gwen Stacy, en Amazing Spider-Man #121. Pero sobre Gwen ya he dado mi opinión anteriormente en este post:

2. Cuando Spider-Man decide deshacerse del cuerpo de su clon, en Amazing Spider-Man #151. Que creo que me marcó por las implicaciones del acto, las cuales Peter decide ignorar mayormente. Pero ese es tema para otra ocasión.

3. El romance entre Spider-Man y Black Cat, el cual comienza después de que ella casi pierde la vida en The Spectacular Spider-Man #76. Tema que también reservaré para otro momento.

4. Y el último y quizás más importante, la historia titulada “The Final Chapter!” en Amazing Spider-Man #33, ya que en un par de páginas logra transmitir la esencia del personaje: su inmadurez e indecisión, pero también la fuerza de voluntad que lo caracteriza a lo largo de toda su historia.

El gran drama de la vida de Spider-Man parece interminable, gracias a escritores que se han esforzado por llevarlo siempre al límite físico y emocional, muchas veces sin un argumento bien desarrollado que lo justifique. Pero Steve Ditko logró, con unos cuantos paneles, motivar a toda una generación de jóvenes y adolescentes que se identificaban con el único superhéroe adolescente que se enfermaba, tenía que pagar la renta o preocuparse por su tía enferma. Y todo eso mientras mantenía en orden su vida escolar y amorosa. Claro, sin contar el hecho de tener súper poderes y la auto-impuesta “gran responsabilidad” de proteger su ciudad.

El título del número es estrepitoso, y quizás se planteó como un simple recurso de Stan Lee para aumentar la tensión. Pero estaría dispuesto a apostar que el empeño que Ditko imprimió en esas páginas funcionó como su despedida del personaje: pocos números después dejaría de dibujar a Spider-Man y de trabajar para Marvel.

La premisa es simple: Spider-Man debe encontrar la fuerza necesaria para levantar las toneladas de maquinaria que lo tienen atrapado, para posteriormente entregar el suero que salvará la vida de su tía May. Después de un monólogo algo rimbombante (cortesía del buen Stan), Peter logra sobreponerse, evitando así que ese sea su capítulo final.

La expresividad en los dibujos de Ditko, más que el monologo, dejó ese número grabado en mi memoria. Y muy probablemente, se trata de la causa de mi admiración por el personaje.

Pero hoy en día no todo es miel sobre hojuelas, ya que he decido guardar un arco argumental muy importante para otro lugar en este listado…


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